domingo, 12 de junio de 2011

15 horas de vuelo...Una leccion en esperar en Dios

Desde New York hasta Hong Kong, en donde hago mi conexion final a Taiwan son 15 horas ininterrumpidas de vuelo. En este ultimo viej puede recoradar de la ilustracion que el pastor usa constantemente acerca de la soberania de Dios. El dice que el "libre albedrio" del hombre es como la libertad que uno tiene para moverse en ese vuelo. EN mi caso, estos aviones vienen equipados con mas 100 peliculas y estrenos, programas y musica de todo tipo para escuchar. Tambien tenia muchos videos en mi ipod para ver. 

La mayoria de las personas en este vuelo se duermen. Las luces de todo el avion son apagadas por casi toda la duracion del vuelo, a excepcion de cuando sirven las dos comidas. En fin, mientras pensaba en que la soberania de Dios es como el avion, al final te llevara y se realizara su voluntad, en este mundo finito, 15 horas paracen ser mucho tiempo. Y al final podemos usar ese tiempo para cosas productivas o improductivas. Por ejemplo, una chica que estaba sentada en mi fila en la ventana(NOTA: En vuelos largos escojan asientos de pasillo para mejor movilidad y no tener que pedir permiso para ir al bano!). Est chica fue bastante desagradable con la azafata. No habia necesidad pero no solo le hizo pasar un momento desagradable a la azafata sino tambien a los que presenciamos eso. 

Y asi vamos por la vida a veces, podemos hacer que nuestro viaje sea mas agradable y tambien el de otros, a medida que decidamos ser transformados en el viaje mas a la imagen de Cristo. No se trata de lo que podamos "hacer" para Dios sino en donde esta nuestro corazon. Y yo estoy confiando en que su gracia me ayudara, a no desdrdiciar este viaje. Confio en que su soberania me llevara hasta donde el ha determinado pero mientras tanto, no quiero desperdiciar este vuelo.

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Advertencia

La forma apropiada de leer este blog, es con los ojos puestos en el orquestador, director y dador de la vida: DIOS. El es el centro. El es el Propósito. El es el Principio. El es el Final. Proclamar su nombre es nuestra meta.

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